viernes, 6 de abril de 2012

Un poco más de calidez


Mensaje para los fumadores que tiran la colilla del cigarrillo en cualquier lado como si la Ciudad fuese el tacho de basura de su casa:
HACE UNOS DÍAS camino al trabajo percibí olor a quemado y para mi desagradable sorpresa, el olfato me llevó al pie de un árbol en donde se prendía fuego un papel, a causa de la cercanía de un cigarrillo todavía encendido. No pude apagarlo con la suela de mi borceguí, así que tuve que tirarle agua. Recién ahí se apagó.
Con todo respeto y amor, porque sé que habrá amigos queridos que fuman entre los lectores de este mensaje, les pido: piensen un poco más antes de hacer las cosas, porque para ustedes quizás es una pelotudez... pero para mí (y no debo ser la única que lo piensa) es grave. Fue un papelito... podría haber sido pasto seco (y no es que no hubiera pasto cerca), o cualquier otra cosa. Podría haber sido un principio de incendio. Podría haber lastimado a alguien distraído.

No me importa si alguien piensa que exagero... pero por tratar estos temas con tanto pie de plomo para que nadie se ofenda, es que pasan cosas como las que pasan (por ejemplo, los constantes incendios en la Reserva Forestal -aunque sepamos que más de uno es intencional-). Y ni hablar cuando veo un cigarrillo volar por la ventanilla de un auto y las chispas en el aire. Sin palabras.
Me parece terrible porque yo amo la Naturaleza. Ésa es mi religión; ése es mi origen; para mí, la Tierra es una Madre enorme, la Madre más paciente y noble de todas. Y no soporto ver cómo día a día la hacen mierda, como si no fuese el lugar de donde todos venimos.
Un poco más de calidez, por favor.
Sólo pido que tengan respeto por el lugar en el que nacimos, y en el cual vamos a morir.

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